miércoles, 6 de enero de 2010

Boudou y Cobos...

Estoy de acuerdo con el ministro Amado Boudou y con Julio Cobos. ¿Es esto posible? Sí, porque el ministro Boudou reclamó que la oposición fuera responsable. Por supuesto que debe serlo y, por consiguiente, que responda ante la ciudadanía. Por lo tanto, su deber es exigir que sea el Congreso el poder que decida si es que se deben utilizar las reservas del Banco Central, y cómo. Que es, precisamente, lo que plantea el vicepresidente Cobos.
El Congreso debe ser una máquina de impedir abusos, arbitrariedades y manejo discrecional de los fondos públicos. Debe ser una máquina formidable para exigir el cumplimiento de la Constitución y las leyes.

El Banco Central.

En una nueva embestida contra todo tipo de institución autárquica y en su búsqueda sin freno de fondos, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ahora insiste en la renuncia del presidente del Banco Central, Martín Redrado, para instalar un presidente que le habilite fondos frescos.
No entraré en el viejo debate si debe o no existir un banco central. Lo importante del momento es que hay una carta orgánica del BCRA que reconoce su autarquía y que debe ser respetada, así como hay mecanismos claramente establecidos para la remoción de su presidente.
Una vez más, los ministros de este gobierno embrollan la cuestión con argumentos de escasa imaginación y que revelan su cinismo contrario a toda norma elemental.
Martín Redrado no me resulta simpático, pero tiene un mandato que cumplir y deben ser respetadas las reglas, para que se preserve la autarquía del Banco Central, ya que las reservas que hay allí le pertenecen al conjunto de los habitantes y no a un gobierno en particular.