miércoles, 30 de diciembre de 2009

Hinchadas Unidas...

Como argentino, admito mi gran pecado: no me gusta el fútbol. Ni siquiera "tengo cuadro", lo cual me convierte en una persona verdaderamente detestable en un país en donde este deporte es casi una religión. Y esta religión está convirtiéndose, cada vez más, en el culto oficial, desde que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha decidido destinarle dinero -como si los clubes no recaudaran lo suficiente-. Empeñados en que esta religión se propague por el mundo, ¡qué mejor que en el año del Bicentenario enviar una delegación de apóstoles al mundial de fútbol en Sudáfrica!
Las "Hinchadas Unidas Argentinas" tienen un petit hotel en el barrio de Congreso, en Junín 154. Hoy, casualmente, debía pasar por allí. Y me lleva a preguntar, ¿para qué quieren estas "hinchadas" ese edificio? ¿Quién lo solventa? ¿Por qué se mezcla, cada vez más, este deporte con la política? Creo que, en breve, habrá que pedir la separación del deporte y el Estado, antes de que aparezca su sostenimiento en la Constitución...

viernes, 25 de diciembre de 2009

Liu Xiaobo

El disidente Liu Xiaobo, miembro de la Carta 08 en la China continental, ha sido condenado a once años de prisión por "incitar a la subversión" contra el régimen dictatorial. Una clara prueba de la falta de libertad de conciencia y de expresión en esa megadictadura, que niega derechos fundamentales a nada menos que a casi el 20% de la población mundial.
Hay quienes festejan los índices de crecimiento económico de China continental, un régimen de partido único en el que las riendas del poder político, económico, intelectual y social siguen en manos de sus miembros. Infortunadamente, esos índices de crecimiento están ocultando las continuas violaciones a las libertades fundamentales que todo ser humano tiene desde su nacimiento hasta la muerte. El régimen despótico chino comunista sigue burlándose de las más elementales normas del derecho procesal, sigue riéndose delante de nuestras caras. Los gobiernos de las grandes y pequeñas democracias del mundo deben condenar estos abusos contra la libertad de pensamiento y de palabra, contra la constante represión de las minorías religiosas, étnicas y lingüísticas. Y también deben alzar su voz de condena todos aquellos que amen la libertad y el pluralismo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Otra vez Duhalde?

Eduardo Duhalde anunció que volverá a presentarse como candidato presidencial para derrotar a Néstor Kirchner en las elecciones del 2011. El hombre que en sus dos mandatos en la provincia de Buenos Aires arruinó, despilfarró y empobreció ese distrito, que no hizo absolutamente nada por mejorar la seguridad -recordemos su célebre frase de que la policía bonaerense era "la mejor del mundo"- y que luego accedió a la presidencia en condiciones más que dudosas para devaluar nuestros ingresos y pesificar las deudas, ahora pretende arruinarnos definitivamente. Él fue quien inventó la candidatura presidencial de Kirchner, y ahora supone que nos hundirá definitivamente, para llevarnos a niveles de vida sólo comparables con el de Haití.
Lamentablemente, cuenta con un aparato clientelista poderoso, el mismo que desde la gobernación se encargó de mejorar en ocho años.
Es de esperar que sea derrotado una vez más en las urnas, para que su triste figura quede atrás como un recuerdo patético de lo que es la decadencia política argentina.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Siguen los piquetes...

Siguen los piquetes en la ciudad de Buenos Aires, una modalidad contra la que me vengo oponiendo desde sus inicios. Esta manía que bloquear y presionar para imponer sus demandas -que aquí no voy a juzgar si son legítimas o no-, es contraria a los hábitos de la convivencia de una sociedad pluralista y pacífica. Nuestra policía es "testimonial", siguiendo con la moda inaugurada de quienes ponen la cara pero que no actúan. El orden parece que surgirá de un modo misterioso, en tanto se vulneran los derechos de tránsito por las calles y rutas. Me opongo a todo piquete y corte: al de Gualeguaychú, al de los piqueteros en todas sus versiones, al de los ruralistas y al de los actos políticos. En los países normales, no hay tales cortes. Las normas son claras y se cumplen, y el Estado vela por su cumplimiento. Y las reglas establecen cuándo, cómo y en qué condiciones se hacen las manifestaciones.
Pero lo más preocupante es que estos piquetes están creando, una vez más, un clima de confrontación que corroe lentamente la vida democrática. Porque los ámbitos adecuados para la confrontación de ideas, programas y problemas son los medios de comunicación, el Congreso, las legislaturas. Y si la controversia implica derechos, para ello están los tribunales. Pero no la toma de calles y rutas, porque allí no hay ida y vuelta de ideas. Es, simplemente, la imposición de la propia opinión sobre los demás. No hay búsqueda de consenso cortando la avenida 9 de Julio, o tomando oficinas públicas.
Este gobierno no busca el diálogo, pero la oposición falla en no crear las propias condiciones para el diálogo. Y entonces me pregunto, ¿hay voluntad de dialogar, o simplemente hay un deseo desembozado de acumular poder?

domingo, 13 de diciembre de 2009

El 17 de enero, votaría por Eduardo Frei.

Si fuera ciudadano de la República de Chile, en la segunda vuelta presidencial del próximo 17 de enero del 2010 votaría por Eduardo Frei. Él representa a la Concertación de los partidos por la democracia, la coalición que derrotó electoralmente al pinochetismo y que lleva ya veinte años en el gobierno del país vecino.
Han sido veinte años de prosperidad, de crecimiento, de afianzamiento de las instituciones democráticas y del Estado de Derecho. 20 años en los cuales Chile salió de su aislamiento y se ha venido proyectando al mundo como un ejemplo de progreso en paz y libertad en Sudamérica, un modelo del que yo recomiendo aprender. Se han reconquistado las libertades fundamentales y esto es un gran mérito de las sucesivas presidencias de la Concertación, tanto de sus presidentes demócrata cristianos (Aylwin y Frei), así como de los socialistas (Lagos y Bachelet). También los partidos que encarnan la derecha chilena han sabido acompañar este rumbo meritorio desde su rol de oposición, dándole al debate político un nivel que resulta envidiable por su altura y calidad.
Eduardo Frei no es carismático, no es un caudillo. No ha efectuado grandes promesas ni despierta grandes entusiasmos. Supone continuar con un camino positivo, de respeto a las libertades, a las instituciones y de cada vez más progreso para sus conciudadanos. Por todo eso, lo votaría como presidente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Cuba, muy lejos del paraíso...

Estuve de visita en Cuba por primera vez, hace unas semanas atrás. Me asombró la situación de pobreza de ese país, que viene soportando desde hace 50 años un régimen que prohibe las libertades fundamentales, con un sistema de partido único que ya se ha desmoronado por sus propios fracasos en otras latitudes.
El comentario habitual es que en Argentina también tenemos pobres. Es algo inocultable y bien lo sabemos. Pero aquí nos angustia la miseria, en tanto que en Cuba se quiere vender esa situación desesperante como si fuese el paraíso.
Para colmo, los cubanos que están sumergidos en la miseria no pueden quejarse, deben quedarse callados y festejar las proclamas de un gobierno que no responde ante nadie, que maneja todos los medios de comunicación y que ahoga cualquier manifestación de voz independiente.
Se siente en cada rincón el control policial, la presencia de los partidarios del gobierno, la autocensura de los cubanos que temen hablar de las cuestiones más vitales. Ignoran cuanto ocurre fuera de la isla, rodeados por un mar lleno de tiburones y apresados tras la censura. Los canales de televisión, las radios, los periódicos, las revistas y los libros cantan loas a un régimen que se pudre por su corrupción, ineficacia y opresión.
Quiero una Cuba libre, democrática, pluralista y próspera. Y son muchos los cubanos que, en la clandestinidad, están alzando sus voces por una transición pacífica y ordenada hacia una sociedad abierta en la que puedan progresar, pensar y expresarse libremente.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La búsqueda del reconocimiento.


La reciente victoria electoral de Evo Morales, que ha logrado su reelección como presidente con más del 60% de los sufragios, merece una reflexión. He sido y sigo siendo crítico de las ideas y los procedimientos de Morales y su partido político, el MAS. Evo Morales hizo todo cuanto estuvo a su alcance para provocar las renuncias de dos presidentes constitucionales, utilizando la metodología del bloqueo de ciudades y la toma de las calles. Ya en el gobierno -electo democráticamente-, se empeñó en fortalecer su poder y se enfrentó con las instituciones republicanas, impuso una Constitución a la fuerza y sus seguidores han utilizado la violencia contra los opositores. Sus opositores, por otro lado, han recurrido muchas veces a apelativos racistas, buscando denigrar a Morales por sus orígenes y no confrontarlo por sus ideas. Esto, claramente, señala la pobreza intelectual de sus oponentes, ya que no han logrado articular una visión y un mensaje superador a la propuesta "plurinacional" y supuestamente socialista del MAS.
Ahora bien, ¿por qué Evo Morales y su partido han logrado una mayoría tan apabullante, a pesar de estos atropellos a los principios del Estado de Derecho y de la democracia liberal? Creo, a mi juicio, a que es porque quienes lo han votado buscan el reconocimiento, como señalaría Isaiah Berlin en su conocido ensayo "Dos conceptos de libertad". Lo que atrae a los votantes y seguidores de Morales es que él es "uno de los suyos", y eso es lo más importante. Que esto signifique la pérdida de libertades fundamentales, es otra cuestión. Pero lo que buscan sus partidarios es ser reconocidos, en tanto etnia que ha sido durante siglos humillada, denostada y ninguneada.
Es preciso comprender estos sentimientos para poder generar cambios que orienten a los bolivianos hacia los principios de la democracia liberal y el Estado de Derecho. Lamentablemente, en muchas ocasiones los liberales suelen seguir identificando su cosmovisión con la cultura occidental, cuando en realidad es un mensaje universal que trasciende las fronteras, las costumbres y los tiempos. Porque si bien el liberalismo nació en un tiempo y lugar definidos, en Occidente, ya es tiempo de quitarle ese barniz para que pueda ser comprendido y abrazado por otras culturas.
Estas culturas aborígenes deben ser reconocidas y respetadas, sin por ello caer en la trampa del estado plurinacional, que esconde un sistema de apartheid, odioso en sus formas y consecuencias.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Pepe Mujica, el heredero de Neville Chamberlain.

Pepe Mujica, candidato a la presidencia de la República Oriental del Uruguay, dijo sobre el encuentro en Lula y Ahmadinejad: "Cuanto más se haga un cerco a Irán, tanto más será peor para todo el mundo. Lo que está haciendo Lula me parece notablemente inteligente. La vida me enseñó que uno no debe acorralar. Es un error acorralar. El que acorrala obliga [al otro] a luchar... El mundo no necesita guerras. Necesita salidas". Propongo cambiar "Irán" por "Tercer Reich", y "Lula" por "Neville Chamberlain", el primer ministro británico que creyó que había logrado la paz con Adolf Hitler.
¿Qué opinaba Pepe Mujica hace 20 años sobre el aislamiento y el bloqueo a países como Sudáfrica durante el apartheid, o con respecto a dictaduras como la de Pinochet, la de Argentina o la de Uruguay?
Espero que se produzca un milagro y que los uruguayos voten por Lacalle para presidente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

En torno a Jenofonte y la estabilidad de los gobiernos.

Por Ricardo López Göttig

El historiador y filósofo griego Jenofonte, al reflexionar sobre la estabilidad de los monarcas de Lacedemonia, sostuvo que ésta se debía a que los reyes “jamás ambicionaron una autoridad más extensa que la que recibieron con el cetro”[1]. En términos modernos, esto significaría que la estabilidad y la gobernabilidad estarían íntimamente vinculadas al estricto cumplimiento de las funciones establecidas del gobierno. Para los antiguos, el monarca se limitaba a sí mismo por su formación virtuosa, depositando la confianza en el carácter de la persona que ocupara el trono. Al príncipe se lo formaba desde muy joven en los valores del heroísmo, la prudencia y la austeridad, de modo que fuera un gobernante equilibrado y respetuoso de las tradiciones. De allí que hayamos heredado tantos libros de educación para príncipes, ya sea en formas de tratados de política, ya como novelas y fábulas de contenido moral. Pero bien sabemos que el límite autoimpuesto del carácter personal es fácilmente franqueable, que los humanos nos dejamos vencer por la tentación de la acumulación del poder y de su uso arbitrario, y por ello fue preciso que surgiera el constitucionalismo, que busca limitar el poder y equilibra al ejecutivo con un parlamento y un poder judicial, previo reconocimiento de que hay libertades fundamentales que no deben vulnerarse.
Aun cuando hemos aprendido, a lo largo de los siglos, a ser escépticos en cuanto al poder político, no por ello las reflexiones de Jenofonte pierden su vigencia. Porque si bien él no meditó en términos del contractualismo, podría observarse que estaba implícito que el poder del monarca no se concebía como omnipotente e ilimitado. Buena parte de los problemas que hoy afectan a las naciones iberoamericanas podría tener su causa en esa ambición de los gobernantes de excederse en sus funciones, traspasando los límites establecidos y que, en nombre de “hacer el bien”, han hecho mucho daño. Esta ambición de extender el poder genera fricciones, choques y enfrentamientos con la sociedad civil, los congresos, los poderes judiciales, la prensa independiente y las fuerzas opositoras. Por consiguiente, el disenso –que es pacífico- degenera en conflicto –que es violento-, afectando severamente la convivencia pluralista propia de una democracia.
La paradoja es, pues, que un gobierno que quiera continuar en el tiempo, debe ceñirse a la Constitución y las leyes. Quien las vulnera, siembra las semillas de su propia inestabilidad e ingobernabilidad.

[1] Jenofonte, Vida de Agesilao. En Historia Griega, Barcelona, 1984, Iberia. Tomo I.

martes, 17 de noviembre de 2009

20 años de la Revolución de Terciopelo.

Hace tan sólo 20 años atrás, comenzaba inesperadamente la Revolución de Terciopelo en la ex Checoslovaquia. El inicio fue una marcha de estudiantes de la Universidad Karlova de Praga para recordar la muerte del estudiante Jan Opletal en manos de los nazis, en 1939. Esta marcha se transformó en un reclamo pacífico por el fin del partido único, tal como venía ocurriendo en Hungría, Polonia y la entonces Alemania oriental.
Duramente golpeados por la policía, este reclamo fue acompañado por los artistas e intelectuales con manifestaciones tranquilas y pacíficas en las plazas de toda Checoslovaquia en los días siguientes.
La disidencia se agrupó en el Foro Cívico (República Checa) y la Opinión Pública Contra la Violencia (Eslovaquia). Finalmente, ante el masivo apoyo que estos dos movimientos disidentes tuvieron en una huelga del día 27 de noviembre, el todopoderoso Partido Comunista se avino a negociar la transición ordenada hacia un régimen parlamentario pluralista y la economía de mercado. Sin el sostén de los tanques soviéticos, el régimen del socialismo real implotó y se desplomó.
Hoy, la República Checa y Eslovaquia son dos naciones pujantes y libres en el centro de Europa. Se ha derrumbado la oprobiosa censura que estancó las artes, la literatura, la música y el pensamiento. Se terminó la tortura y la persecución a todo aquel que no se adhería al pensamiento único del marximo-leninismo, que era la religión oficial que se impartía en los jardines de infantes, los colegios, las universidades, las academias, la prensa, los libros, las revistas, la televisión, la radio, los deportes...
Signos del progreso han sido la extensión de las expectativas de vida en cinco años, las mejoras en el medio ambiente, la alimentación, la salud, la educación, la modernización de la economía, la apertura al resto del mundo.
La Revolución de Terciopelo es un magnífico ejemplo de cómo la no violencia es la mejor herramienta para lograr la libertad de los pueblos aún sometidos a férreas dictaduras totalitarias en el mundo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Desestabilización.

Es propio de los mediocres presidentes que tenemos, que ante cualquier problema salgan a agitar que hay conspiraciones en su contra, producto de grupos que quieren "desestabilizar". Como si estuviésemos en la República de Weimar, azotados por dos grupos antagónicos que, en los extremos ideológicos, intentaran derribar el orden constitucional.
Pero esa "desestabilización" del sistema democrático, con marchas y contramarchas en las calles de Buenos Aires, es el resultado de años de permitir que cualquier grupúsculo pudiese cortar la circulación para demandar cualquier cosa, en nombre de sus "derechos". Así, vemos que hay "piquetes" oficialistas y opositores, y hasta Moyano sale a acusar a la "zurda loca". Ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández de Kirchner se preocuparon en lo más mínimo por desactivar pacíficamente a estos "movimientos sociales" que, encapuchados y con palos en las manos, toman las calles, impiden la circulación y hasta amenazan con tomar edificios estatales.
La "desestabilización" era una bandera que agitaba Raúl Alfonsín para denostar a todos sus opositores, a los que acusaba sin distingos de golpistas. A Fernando de la Rúa lo desestabilizaron la oposición justicialista, el "gran timonel" del conurbano y algunos medios masivos de comunicación, que irresponsablemente hicieron una intensa campaña para derribar a un gobierno legítimo y legal, aunque conducido por un personaje al que no voté.
Este gobierno se "desestabiliza" al olvidar deliberadamente su contrato social básico, el que está en la Constitución, que es el de preservar y garantizar el pleno goce de las libertades individuales y el derecho de propiedad. Se viene "desestabilizando" por su notoria corrupción, arbitrariedad e incapacidad. Se está socavando cada día su propia base electoral, con contínuos atropellos a la prensa, al poder judicial, al Congreso, a los organismos de control. Se está desestabilizando al agravar las causas que están multiplicando la pobreza, la indigencia y la inseguridad.
Quiero que Cristina Fernández de Kirchner termine su mandato y luego recorra los tribunales, al igual que su marido y sus ministros, después de tantas violaciones a la Constitución y a las leyes.

martes, 10 de noviembre de 2009

Recordando a Bryce.

Por Ricardo López Göttig

Para el ciudadano común, para quienes participan en política partidaria, e incluso para la gran mayoría de los académicos, el nombre de James Bryce es desconocido. Este aristócrata escocés, que viajó hacia fines del siglo XIX a los Estados Unidos, en donde luego representó a la Corona británica como Embajador a comienzos del siglo XX, tuvo una enorme influencia con sus escritos en la formación de los partidos políticos modernos de la Argentina.
Autor del voluminoso y erudito American Commonwealth, Bryce siguió los pasos de Alexis de Tocqueville y describió el sistema constitucional de los Estados Unidos, así como analizó el sistema de partidos políticos que se había desarrollado en ese país democrático. En 1890, en plena efervescencia revolucionaria en las costas del Plata con la formación de la Unión Cívica frente al “unicato” del entonces presidente Miguel Juárez Celman, dos ejemplares del libro arribaron a estas latitudes. Fueron comprados y analizados por dos lectores inteligentes: Virgilio Tedín y José Nicolás Matienzo, ambos cercanos a los objetivos de la UC. De sus páginas, conocieron el sistema de las convenciones partidarias, el método de elección interna de los candidatos y de aprobación de las pautas programáticas. Fue así como expusieron este modelo de vigorosa participación cívica a las autoridades de la UC, que adoptaron este sistema y proclamaron, en 1891, la fórmula presidencial Bartolomé Mitre- Bernardo de Irigoyen en la primera convención partidaria argentina celebrada en Santa Fe. Fue tal el entusiasmo que despertó esta convención partidaria, que las otras formaciones políticas fueron adoptando este sistema de gobierno interno en los años venideros, sin que hubiera una legislación que los obligara a ello.
James Bryce definía a los partidos políticos estadounidenses como el vapor que mueve a las máquinas. Sin esta energía, todo el sistema institucional carecía de sentido. Su descripción del sistema político y partidario no era ingenua. Muy por el contrario, su análisis es descarnado y describe detalladamente los sistemas de influencias, la formación de los “círculos”, las manipulaciones en los “caucus” partidarios y el tráfico de influencias, votos y favores que, en caso de ganar el candidato al que se respaldaba, se traduciría en empleos públicos. Pero estas “máquinas”, los partidos políticos, ponían en movimiento las ideas, la prensa, las asambleas de ciudadanos que discutían con pasión las bondades y deméritos de candidatos y propuestas. Esto distinguía a la democracia estadounidense del resto de las repúblicas, en las que un estrecho círculo de “notables” en cada partido era el que designaba los candidatos, completamente alejados de sus conciudadanos.
La propuesta de reforma política de la presidenta de la República Cristina Fernández de Kirchner puede ser buena y hasta despertar alguna esperanza de que los partidos políticos retornen a la sana práctica de elegir sus candidatos en las urnas, como venía ocurriendo regularmente hasta el año 2001. Pero para ello no se precisa de una ley, sino de la decisión en cada partido de ser ejemplo constante de vida democrática y pluralista, de rendición de cuentas ante el afiliado y de aceptar las reglas de la competencia, la alternancia y la transparencia en su organización interna, para recuperar el prestigio que han perdido ante los ciudadanos.

Artículo publicado por CADAL, martes 10 de noviembre del 2009.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Siguen las amenazas de los mafiosos.

El sindicato de camioneros, manejado por la dinastía Moyano, sigue imponiendo sus condiciones y nuevamente ha bloqueado la distribución de los diarios Clarín y La Nación. Hoy, día del canillita, están boicoteando el reparto de estos diarios en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, y ha habido denuncias de que están mojando ejemplares para impedir su venta. ¿Qué está haciendo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ante estos atropellos a la libertad? Nada, absolutamente nada, mirando como desde lejos cómo se vulneran derechos fundamentales de los ciudadanos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Moyano, el mafioso.

Los camioneros de Hugo Moyano, en el día de ayer, se apostaron frente a los diarios Clarín y La Nación para bloquear la salida, y así lograr imponer sus demandas. Es una actitud claramente mafiosa la de este dirigente kirchnerista, a quien el gobierno nacional deja hacer con total impunidad. Se obstaculiza la libertad de comercio y de información, pero la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus ministros se preocupan por concentrar más y más poder, mientras estas hordas fascistas se apoderan de las calles de Buenos Aires.
Lo mismo viene ocurriendo desde hace ya varios años con los legionarios fascistas de Luís D'Elía, que interrumpe el tránsito con su grupo de encapuchados, armados con palos. Es lo que ocurrió en Jujuy, en donde el grupo de amedrentamiento autoritario de Milagro Sala intentó acallar al senador Morales.
La existencia de estos grupos mafiosos está dañando severamente el orden constitucional, tal como ocurrió en la Europa de los años treinta, en donde las SA de Adolf Hitler atacaban, golpeaban y callaban a la fuerza a todos los que no pensaban como ellos. Lo mismo pasó con los legionarios fascistas de Mussolini, así como los milicianos comunistas en otras naciones. La sombra totalitaria casi logró destruir la civilización occidental en esos años, provocando muertes, destrucción, miseria y guerra.
Este gobierno, que ha salido de las urnas, ¿hasta cuándo seguirá apañando a estos grupos mafiosos autoritarios que vulneran los derechos fundamentales que reconoce nuestra Constitución? ¿Queremos volver a las viejas y nefastas prácticas de la Alianza Libertadora Nacionalista, el grupo de choque del general Perón? Quiero vivir en paz y libertad, y no volver a esa pesadilla que fueron los años setenta, en los que tanta sangre corrió en nombre de un general que alentó a todos los demonios, sólo para morir sentado en el sillón de Rivadavia.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Discurso racista.

A fuerza de repetirlo, uno y otra vez, se está creando un fuerte discurso racista en Argentina. Esto es sumamente preocupante, porque se está imponiendo un enfrentamiento que tendrá consecuencias muy negativas para esta sociedad, porque seguirá perdiendo terreno el pluralismo, la libertad y el individualismo.
¿El individualismo? ¡Cómo! ¿No es nuestro gran mal, criticado por tantos? El individualismo, muy por el contrario, supone reconocer los méritos y las responsabilidades de cada persona en particular, desatendiendo a qué grupo étnico, social, lingüístico, religioso o político. El individualismo destruyó la sociedad estamental y está eliminando las castas. Es el gran enemigo del racismo -que cree en un determinismo genético- y de todos los colectivismos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Voto electrónico y boleta única.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner hará hoy el anuncio de su proyecto de reforma política. Lo que sería una excelente ocasión para modernizar nuestro vetusto sistema de votación, al parecer será otra forma de intentar torcer la voluntad del electorado, así como de cercenar la posibilidad de que surjan nuevas fuerzas políticas.
¿Qué hay de la posibilidad de instrumentar el voto electrónico? Si bien hay dudas sobre la posible manipulación de los resultados, hay que estudiar seriamente su implementación, basándose en experiencias exitosas en Europa, en India y países vecinos, como Brasil y Paraguay. De este modo, superaremos este sistema de boletas impresas, kilométricas, que suponen un enorme costo para los partidos, así como dificultoso y lento para la votación y el escrutinio.
En el 2005 participé como observador de la experiencia de voto electrónico que se hizo en algunos centros de votación en la Ciudad de Buenos Aires, en la que se utilizaron cuatro modalidades de sufragio. Se invitaba a los ciudadanos a participar voluntariamente, ya que el objetivo era observar cómo se votaba, las dificultades que pudieran surgir, así como el tiempo que cada votante permanecía en el cuarto oscuro. ¿Qué pasó con esa experiencia? Fue olvidada y archivada.
¿Y qué hay de la boleta única? También se evitaría que cada partido tuviera que imprimir sus propias boletas.
Claro que ambas modalidades disparan contra las artimañas para manipular la voluntad del votante en el cuarto oscuro, ya que destruyen el "voto cadena". El feudalismo clientelista quiere conservar sus viejas mañas, para mantener en la servidumbre populista a su rebaño.

martes, 27 de octubre de 2009

"...llegará a ser ministro".


Recreándome bañando a mi hijo.

Todos quieren tener un hijo inteligente,
pero la inteligencia me ha arruinado la vida.
Así que quiero que mi hijo
sea tonto y estúpido:
Sin penas ni penalidades
llegará a ser ministro.

Su Dongpo (1036-1101)

lunes, 26 de octubre de 2009

El futuro de los "planes sociales".


Mucho se habla de cómo evitar el clientelismo en los planes sociales. A mi criterio, el gran problema se encuentra en que se habla de estos planes como si debieran existir por siempre, cuando deberían ser concebidos como un plan de emergencia, cuya finalidad es su propia extinción. Un plan social debe ser meditado para combatir situaciones urgentes de hambre, desnutrición, miseria y marginalidad, pero con el objetivo de que las personas afectadas puedan rápidamente hallar un empleo con el que puedan sustentarse a sí mismos y a su familia, y prosperar.
Y para esto, no hace falta un "Plan Marshall", sino el de permitir el libre desenvolvimiento de la iniciativa privada, la inversión y el ahorro, en un ambiente respetuoso de las libertades, la propiedad privada y con seguridad jurídica.
Infortunadamente, observo que no es este el criterio imperante, sino el de perpetuar y multiplicar estos planes. De ese modo, seguiremos hundiéndonos en el clientelismo y en el populismo, del que debemos salir antes de que termine por devorar al orden constitucional.

domingo, 25 de octubre de 2009

Hay que pensar la transición del populismo a la democracia.

Que el fenómeno populista se está arraigando en Argentina, no es novedad. Algunos politólogos lo tratan como si fuera una variante de la democracia, en tanto otros se resignan a aceptarlo como una característica latinoamericana. Voy a disentir. Creo que se trata de un fenómeno netamente autoritario que está socavando los fundamentos del Estado de Derecho y de la democracia liberal, que está poniendo severamente en jaque al régimen representativo y que debemos ir pensando en una rápida transición del populismo a la democracia.
El sistema democrático se basa en ciudadanos libres y responsables, que toman sus decisiones en forma autónoma y que respetan al gobierno de la Ley. Los argentinos que están enrolados en las estructuras populistas, por el contrario, son dependientes y se encuentran en una relación de vasallaje (se cuenta con su presencia en las manifestaciones y su militancia activa, a cambio de una contraprestación económica y social). Es un nuevo feudalismo, en el que un señor feudal poderoso somete a los más pobres, creando un mini Estado. ¿Qué es, si no, lo que están haciendo personas como Pérsico, Milagro Sala, Luis D'Elía y tantos otros? Si permanecemos indiferentes a este fenómeno, terminarán destruyendo lo que queda del orden constitucional.

sábado, 24 de octubre de 2009

Independencias en América latina.

Los invito a ver un breve video en el que reflexiono en torno a los pensadores que escribieron durante los procesos de la emancipación iberoamericana, que se filmó en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala.

Guerra sin fin.


En la democracia se institucionaliza el disenso, puesto que es un sistema en el que se expresan las diversas corrientes de opinión en un ambiente respetuoso del pluralismo. En un sistema democrático, al haber rendición de cuentas por parte de los gobernantes, debe haber una irrestricta libertad de expresión, de palabra y de posibilidad de crítica, para que se puedan corregir los errores, los abusos y las arbitrariedades. Vivir en democracia no supone un gobierno perfecto, sino uno en el cual se transparentan las acciones del Estado.
Varios presupuestos son fundamentales: la libertad individual, el derecho de propiedad, la limitación al poder, el pluralismo, instituciones vigorosas que se controlen mutuamente, la alternancia entre partidos políticos, la dispersión del poder en la sociedad, para mencionar tan sólo algunas.
¿A qué viene todo esto? A que en enero del 2010 habrá nuevas elecciones en los territorios palestinos. Estoy de acuerdo en que deban existir el Estado de Israel y el Estado Palestino. Pero uno de los factores que más debilitan y socavan la posibilidad de un Estado palestino independiente es el contínuo enfrentamiento armado entre las distintas facciones que controlan por las armas los territorios. Estas facciones se radicalizan cada vez más, adoptando un discurso religioso y milenarista a la par que utilizan armas del siglo XXI.
La democracia es paz, el Estado de Derecho es el gobierno de las leyes para proteger las libertades individuales. ¿De qué sirven las elecciones, si el resultado será la continuación de la lucha armada?
Espero que las facciones palestinas depongan sus armas, que su conflicto se transforme en disenso. Que sus diferencias no se resuelvan con morteros, sino con discursos parlamentarios, con debates en los medios y con el buen uso de la prensa. Sé que pido mucho en una región pésimamente acostumbrada a prolongar la guerra con más guerra.

viernes, 23 de octubre de 2009

Votaría por Lacalle presidente.

Si yo fuera ciudadano de la República Oriental del Uruguay, votaría por Luís Alberto Lacalle para presidente este domingo. Creo que tiene los conocimientos y la experiencia para gobernar ese pequeño gran país que es Uruguay. Conocí personalmente a Lacalle hace unos cuatro años en un foro que compartimos en San Pablo y, al contrario de lo que generalmente son los políticos argentinos, me pareció una persona muy accesible, preparada y con ánimo de diálogo. Si bien simpatizo más con la trayectoria del Partido Colorado de Uruguay, pienso que Lacalle es una garantía de que los uruguayos continuarán por la buena senda de la prosperidad, el respeto a las instituciones y la confiabilidad.

jueves, 22 de octubre de 2009

Volando bajo...

No es para extrañarse: Mariano Recalde juntó a un grupo de amigos y se fueron en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas para ver a la selección a Montevideo. ¿Quién es Mariano Recalde? Además de ser el hijo de Héctor Recalde, el abogado laboralista y diputado nacional, es el actual administrador de Aerolíneas Argentinas y, al parecer, no supo distinguir entre lo público y lo privado.
Esto es lo que ocurre con las empresas estatales. Se administran como si fueran propias, pero los gastos corren a cuenta de los contribuyentes, que sostienen con sus impuestos a estos emprendimientos deficitarios. Y es así como nos empobrecemos, ya que estamos forzados a pagar para que vuele una empresa que no sabe administrar sus recursos. Esto se agrava aún más, cuando los recursos escasos se dedican a "hacer hinchada" por un equipo de fútbol...
En esta Argentina del kirchnerismo salvaje, está creciendo aceleradamente la pobreza, la marginación, avanzan peligrosamente enfermedades como el dengue, se deteriora nuestro medio ambiente, crecen el delito y la impunidad, y el nivel educativo está decayendo. ¿No habrá que dedicar nuestros escasos recursos a necesidades urgentes, en lugar de llevar hinchada al otro lado del río? Es que este gobierno vuelva bajo, muy bajo...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Cuba, entre el hierro y el terciopelo.

Los invito a leer mi documento "Cuba, entre el hierro y el terciopelo", publicado por CADAL. Se puede bajar directamente desde ese sitio en formato PDF.

Impuestazo tecnológico.

¡Qué fácil que es para los legisladores aplicar impuestos! Con solo levantar la mano, nace una nueva fuente de recursos para el Estado, sin atender a las consecuencias que esto puede tener para el desarrollo económico del país. Se nos suma el impuesto tecnológico, que castiga con un fuerte IVA a los productos que no han sido desarrollados en Tierra del Fuego, como si esto fuera a convertir a esa isla en un nuevo Silicon Valley...
Estas medidas proteccionistas se han venido aplicando en Argentina desde mediados del siglo XIX, y no han producido resultados positivos. No han hecho más que encarecer y retrasar la compra de tecnología, ni tampoco han surgido empresas dedicadas a estas ramas. El consumidor, una vez más, es el que sale perdiendo, mientras la modernidad sigue su paso acelerado en otras latitudes...

martes, 20 de octubre de 2009

Corrupción.


El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está sospechado de corrupción. Al escándalo de los subsidios truchos otorgados por la ONCCA, ahora se le agrega que el hijo del dirigente piquetero Emilio Pérsico utilizaba una camioneta del Ministerio de Desarrollo Social para transportar plantas de cannabis. Asimismo, se desconoce si Pablo Pérsico era empleado de dicho ministerio, lo cual es una buena prueba del descontrol administrativo que hay en el Estado argentino, puesto que rápidamente deberíamos poder saber si dicha persona estaba en el plantel de empleados.
Es urgente que el Estado sea transparente ante los ciudadanos, ya que debemos saber en qué y cómo se gastan los recursos públicos, puesto que se sostienen con nuestros impuestos. Y es también urgente que el Congreso y el Poder Judicial comiencen a controlar al Ejecutivo, que muy lejos de volverse transparente, es cada vez más opaco y hasta sombrío.

domingo, 18 de octubre de 2009

La eterna promesa de la reforma política.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que fue electa candidata del Frente para la Victoria con el 100% de los votos en la interna familiar realizada en la Quinta de Olivos en el año 2007 (obtuvo dos sufragios de los empadronados, que eran Néstor y la propia Cristina), ahora anuncia que irá por la reforma política, para democratizar los partidos.
Pregunta 1: ¿cuál es el partido al que está afiliada la presidenta?
Pregunta 2: ¿qué le impide democratizar su partido político ahora mismo? ¿Por qué no ha realizado comicios internos para elegir los candidatos a legisladores del 2009?
Pregunta 3: ¿Qué impide en la legislación actualmente existente que se celebren internas en los partidos políticos?
Lo que está vigente es la ley de hierro de la oligarquía en los partidos, no establecida por el Congreso, sino plenamente imperante por deseo de los "dueños" de estas formaciones políticas. Es la ley de Robert Michels.
Temo que la reforma política que impulsará la presidenta de la República debe contener algunos requisitos que obstaculicen el pluralismo, tal como lo ha hecho con la reciente ley de medios de comunicación. Asimismo, vemos que siguen apareciendo esas patéticas figuras que, a modo de saltimbanquis, se van pasando de las bancadas de la oposición al oficialismo, haciendo alegres volteretas en el aire, borocoteando miserablemente el voto de los ciudadanos.
La gran reforma política, a mi parecer, sería la limitación del poder estatal sobre la vida de los habitantes de la Argentina. Dejen que los ciudadanos, libremente, establezcan sus formas de asociación, que se abran las puertas a la competencia cívica y que se oxigene, entonces, la discusión con ideas frescas y renovadoras.

sábado, 17 de octubre de 2009

Cuando lo poco, es mucho.

En los últimos días, he conversado con varios intelectuales latinoamericanos que se consideran liberales, algunos libertarios y hasta anarcocapitalistas. A veces, encuentro que la postura de lo que yo considero utópica y a ultranza de los libertarios y anarcocapitalistas se acerca a los experimentos de escritorio que desarrollaron tantos socialistas. En el escritorio, ya sea en el papel o en la computadora, estos sistemas pueden tener una gran lógica, quizás hasta impecable. Sin embargo, no dejan de ser bonitas elucubraciones que no están siendo sometidas a la experiencia cotidiana. No son el resultado del ensayo, el error y la supresión del error, sino frutos de un racionalismo muy similar al de los iluministas de la ingeniería social.
Probablemente dirán que mi postura minimalista (Estado de Derecho, democracia constitucional, defensa de la vida, las libertades individuales el derecho de propiedad, la economía de mercado y el equilibrio de poderes, garantías procesales y bajos impuestos) sea muy pobre y, por qué no, casi hasta yo haga concesiones al socialismo, a la socialdemocracia y variantes del intervencionismo.
Las etiquetas son arbitrarias. Hay quienes me denominan "ultraliberal", "ultraconservador", "derechista", "talibán de mercado", "fascista", "marxista-liberal", "izquierdista", "nazi" y tantos otros nombres. Sí, aunque parezca extraño, todos esos motes los recibí yo en algún momento de los últimos cinco o seis años.
Me considero, lisa y llanamente, un liberal clásico.
Lo que para mis amigos libertarios y anarcocapitalistas es poco e insignificante, creo que en este mundo es muchísimo.
Lograr que Argentina sea un Estado de derecho y plenamente democrático, en el que se respeten las más fundamentales libertades individuales y el derecho de propiedad, es casi un milagro. No soy de los que consideran al kirchnerismo como una variante de izquierda ni mucho menos socialista, porque entiendo que el socialismo es una corriente de pensamiento político articulada, estructurada, y que no se reduce a algunos slogans que llaman a la destrucción del capitalismo. No concuerdo con el socialismo, al que considero equivocado en sus puntos de partida y de consecuencias multiplicadoras de la pobreza, pero lo que se está implementando en Argentina no tiene nada que ver con la izquierda.
El kirchnerismo es un oportunismo corporativo, es la arbitrariedad del poder estatal que lleva al enriquecimiento personal de los actuales gobernantes y su grupo de amigos. Nada tiene que ver con la socialización de los medios de producción por parte del proletariado industrial, tal como sostenía el socialismo clásico.
Mis objetivos para la Argentina de hoy son que se respeten las libertades de expresión, de prensa, de emprender, de moverse por el territorio nacional y poder salir de él, de asociarse. Quiero que se respete la propiedad, el ahorro, la inversión, los contratos y el valor de la moneda. Quiero un Poder Judicial independiente, honesto y creíble, así como quiero un Congreso que se independice del Ejecutivo, que pueda controlarlo y equilibrarlo.
Sé que es un programa mínimo. Pero en la Argentina de hoy, poco puede ser muchísimo.

Bustrófedo


Hoy, 17 de octubre, es denominado dentro de la mitología peronista como "Día de la Lealtad". Pero ¿lealtad a qué? A una persona, al líder creador del vasto movimiento que surgió en el seno del gobierno militar entonces imperante, fruto de un golpe de Estado en 1943. Lealtad a Perón, no a ideas y principios. Y desde entonces, se viene perpetuando la obediencia al líder de turno, quien es el que determina la orientación política, económica y social.
Tantas veces me preguntan y yo mismo me pregunto qué es el peronismo. Me atrevo a catalogarlo como un movimiento bustrófedo, esa forma de escribir que había en la antigua civilización griega que iba de izquierda a derecha y, al llegar al margen, se volvía en la línea siguiente de derecha a izquierda, formando una extraña espiral. Y así, de acuerdo a las circunstancias, la mano del líder de turno va escribiendo la orientación del movimiento.
Es claro que en una democracia pluralista, un movimiento de estas características es una anomalía que perturba la alternancia de distintas fuerzas políticas. ¿Cómo es posible que un legislador un día vote a favor de la propiedad privada y luego, por indicación del jefe del movimiento, vote en contra de este derecho? Simplemente porque no cree en nada, no tiene opinión formada. Lo único que ha aprendido es a obedecer, pero no a pensar por sí mismo.
De este modo, este movimiento bustrófedo puede crear y destruir su propia creación en un espacio de pocos años. Y mientras tanto, se destruye el capital acumulado, el ahorro, la inversión, las instituciones, las libertades...
El 17 de octubre es un día en que no me someto, me rebelo abiertamente contra esta crasa mitología que se nos quiere imponer y declaro: no soy, no quiero y no puedo ser peronista.

viernes, 16 de octubre de 2009

El destructivo señor D'Elía.

Luís D'Elía no tiene ideas ni las quiere tener. No tiene propuestas ni una visión del porvenir. Su meta política es acumular poder, mantenerlo, al costo que sea. Puede aliarse a Hugo Chávez, a Ahmadinejad, al kirchnerismo, de acuerdo a las circunstancias. Y como no es hombre de ideas y propuestas, entonces su prédica se reduce al odio, a la promoción del resentimiento, a la creación de dicotomías y oposiciones.
De allí que se empeñe en un discurso racista, puesto que se ha empeñado en reivindicar su condición de "negro", en un país en el que ese debate no existe. Pretende instalar forzadamente una división, una pelea, en donde no hay encontronazos de ese tipo. E insiste, una y otra vez, en reclamar la incorporación de "morochos" en las listas de candidatos, así como en defender a un personaje tan destructivo como Diego Maradona, sólo porque lo considera "negro".
El mérito es individual y es el fruto de una conducta responsable, no de un tinte de piel. No es la epidermis lo que nos debe señalar quién es más apto para ser legislador, sino las ideas, las propuestas, los conocimientos, la idoneidad. Pero claro, esta es la visión de quien quiere la paz, la libertad y el pluralismo. Y el destructivo señor D'Elía sólo busca el enfrentamiento, la miseria, la opresión y una Argentina sojuzgada por el mandón de turno.

lunes, 31 de agosto de 2009

Charla debate "Pensar la tensión entre Libertad e Igualdad en las Democracias del presente".

A 150 años de "Sobre la libertad" de John Stuart Mill, Ciudadanía & Democracia organiza la charla debate "Pensar la tensión entre Libertad e Igualdad en las Democracias del presente", el 30 de septiembre a las 18.00 hs en el Museo Roca.
Participarán Laura Alonso, Juan Eduardo Bonkin, Samuel Cabanchik, Martín Hourest, Ricardo López Göttig, Diana Maffía, María Matilde Ollier, Gabriel Palumbo, Carlos Raimundi y Fernando Ruiz.

domingo, 28 de junio de 2009

Los vericuetos del sistema electoral bonaerense.

Por José Crettaz
Especial para lanacion.com

En la provincia de Buenos Aires, donde mañana se centrarán todas las miradas, rige un sistema electoral que, según varios especialistas podría incidir en el resultado. Es que, a los fines comiciales, Buenos Aires se divide en ocho secciones -muy disímiles entre sí en extensión territorial y peso demográfico- integradas cada una de ellas por varios municipios.
Sólo dos de esas secciones, la primera y la tercera, concentran dos tercios del padrón electoral bonaerense. De las 80.000 mesas en las que se votará el 28, 35.000 están en la provincia de Buenos Aires, y 25.000 de ellas, en esas dos secciones clave, que agrupan a los partidos del Norte y Sudoeste y Sur del Gran Buenos Aires. Además de diputados nacionales, los bonaerenses renovarán la mitad de la Legislatura provincial, a la que llegan diputados y senadores que representan a esas circunscripciones.
"El votante conoce los municipios, pero no las secciones electorales. En este caso, la lista sábana también impide no sólo una relación más directa entre el votante y el representante a la hora de votar, sino que de ahí en más, no permite exigir una rendición de cuentas", explicó Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.
El actual trazado de estas circunscripciones data de la década de 1930. "En el conurbano se detecta, elección tras elección, que un amplio porcentaje de los votantes ignora que existe una Legislatura provincial, por lo que esta boleta es arrastrada por la de gobernador o diputados nacionales", opinó Ricardo López Göttig, de la Universidad de Belgrano (UB).
En la Legislatura se apilan sin tratar numerosos proyectos de reforma política que, entre otras cosas incluyen la subdivisión de esas megacircunscripciones, nada ha podido modificar ese statu quo. En términos de lo que suele criticársele al sistema electoral argentino, Buenos Aires es un leading case. "La gran mayoría de los ciudadanos ignora cuáles son las atribuciones que tienen en La Plata, ni tampoco saben cuánto gastan y cómo lo hacen. En este sentido, hay una diferencia notoria con respecto a las secciones electorales del interior de la provincia, como la cuarta, la séptima y la sexta", dijo López Göttig.
La provincia también es el distrito que muestra una mayor incidencia de la lista sábana porque al tener 70 diputados nacionales en cada elección se eligen 35 legisladores. En las provincias chicas que tienen sólo cinco escaños, y en consecuencia se renuevan alternativamente dos o tres, y allí la lista sábana no tiene tanta incidencia.
"Hay proyectos de reforma electoral, pero en la Legislatura es muy difícil que se trate algo que vaya contra el statu quo. Además, si los legisladores nacionales se reúnen una vez por semana, los provinciales lo hacen cada tres semanas cuando mucho, y en ese tiempo es muy poco lo que pueden tratar", dijo María Barón, directora de Directorio Legislativo, una ONG que recopila información de los legisladores y la publica en Internet y libros.
A diferencia de lo que ocurre en otras provincias grandes, en La Plata no es sencillo el trabajo de las ONG de control constitucional, de hecho son muy pocas las que tienen presencia. Técnicos de Directorio Legislativo fueron amenzados cuando relevaban información para la versión 2008/09 del directorio bonaerense, donde sólo se consignan datos del currículum de los 92 diputados y 46 senadores, la mayoría de los cuales son desconocidos por los ciudadanos.

Sin proporcionalidad.

Los especialistas también llaman la atención sobre el régimen municipal. Por ejemplo, en la provincia no se puede votar a un intendente de un partido político y a concejales de otro, como podría pretender un elector que priorice el control de la gestión. "Es imprescindible marchar hacia un modelo electoral que permita elegir por separado a los concejales de los intendentes. En la ley orgánica municipal, el Concejo Deliberante debería ser tratado como órgano legislativo pleno", sostuvo José Alberto Bonifacio, politólogo de la Universidad de Palermo (UP).
Peso eso no es todo. La voluntad popular podría no traducirse fielmente en la composición de los concejos. "En la distribución de bancas se aplica el sistema de reparto del cociente, que claramente beneficia al primer partido en votos, deformando el principio de la proporcionalidad. De este modo, un partido que obtiene el 40% de los sufragios puede llegar a ganar 10 de las 12 bancas de concejales. Si se aplicara el sistema proporcional D'Hondt a la actual composión de los deliberativos, hallaríamos que hay concejales electos con cero votos en varios municipios", afirmó López Göttig.
Para Delia Ferreira Rubio, presidenta de Poder Ciudadano, "el problema más serio en Buenos Aires no es propiamente electoral, sino de régimen municipal porque, en lugar de aplicar un criterio de municipio-vecindario, aplican uno municipio-partido que desnaturaliza la esencia del gobierno local que es la cercanía entre las autoridades y la población".

Publicado en La Nación, 27 de junio del 2009.

Recuperar el equilibrio.

Por Ricardo López Göttig (Para LA NACIÓN)

Mucho se habla de la República en estos tiempos de renovación legislativa, en un Congreso que, inesperadamente, se convirtió en un escenario de debate crucial para la desaprobación de los impuestos a la exportación el año pasado.
Nuestra República es claramente presidencialista, quizás hiperpresidencialista dado el uso de los decretos de necesidad y urgencia en los últimos veinte años, y las continuas delegaciones de poderes por parte de los legisladores en el Poder Ejecutivo. Alberdi, el gran propulsor de un Ejecutivo fuerte, tomó como modelo la "república portaliana" entonces vigente en Chile, en la que el primer magistrado se aproximaba a una institución monárquica, electiva cada quinquenio. Bien sabemos que el modelo constitucional republicano, a mediados de la centuria decimonónica, era el de los Estados Unidos, que tiene un presidente fuerte y visible. Pero, ¿fue este el propósito de los constitucionalistas de los Estados Unidos, cuando redactaron el texto de 1787?
Curiosamente, la historia constitucional de los Estados Unidos tiene otro punto de partida. Durante el tiempo en que existían las trece colonias británicas, en estas había asambleas legislativas que controlaban a los gobernadores, la mayoría de los cuales eran representantes de la Corona, en tanto dos de ellos -Rhode Island y Connecticut- eran elegidos por estas legislaturas compuestas por los habitantes locales. En el breve e intenso período de 1774 a 1788, en varios estados se redactaron nuevos textos constitucionales que otorgaban la supremacía a los cuerpos legislativos, quedando los gobernadores rehenes de los órganos deliberativos, sin una verdadera capacidad ejecutiva. Es que pervivía la desconfianza hacia los poderes ejecutivos, que hasta entonces habían desempeñado representantes de la Corona, así como había una ingenua suposición de que un cuerpo legislativo elegido por los ciudadanos jamás habría de vulnerar las libertades individuales. Esos catorce años ayudaron a fecundar el concepto de los equilibrios y contrapesos entre los tres poderes que componen el gobierno, de modo que ninguno de ellos pudiera imponer su voluntad a los otros. La limitación del poder, entendían los constitucionalistas de los nacientes Estados Unidos, habría de asegurar un gobierno libre emanado de la elección en las urnas. Los frutos de esas experiencias estaduales se aprovecharon en la constitución federal de la nueva nación, creando un entramado de controles y contrapesos que ha venido funcionando en aquellas latitudes, sin interrupciones, durante más de dos siglos. El Congreso y el Poder Judicial, en particular su Corte Suprema, han puesto claras vallas al poder presidencial estadounidense en repetidas ocasiones sin que ello hiciera temblar la gobernabilidad y la fe en la democracia.
Los antecedentes institucionales en Iberoamérica, muy diferentes a la experiencia de aquellas trece colonias, no comprendían la existencia de las asambleas legislativas, autonomías municipales, juicio por jurados o el espíritu asociativo que asombraron a Tocqueville y Sarmiento. De allí que el modelo republicano presidencial en Hispanoamérica acentuó más las tendencias a la concentración del poder en un Ejecutivo fortísimo, con escasos contrapesos institucionales y políticos.
Recuperar los equilibrios y devolverle protagonismo al Congreso es uno de los desafíos de la democracia argentina, a fin de asegurar los beneficios de un gobierno para el pueblo, por el pueblo y responsable ante el pueblo en los años por venir.

Publicado en La Nación, 18 de mayo del 2009.